
Por MICHAEL GRACZYK
Tomado de: The Associated Press
HOUSTON. Estados Unidos.- Casi un millón de personas recibieron órdenes para evacuar la costa de Texas, luego que el huracán Ike, se encaminara hacia el corazón de la industria petrolera estadounidense y amenazara con enviar un muro de agua hacia Houston.
En un riesgo calculado, con la finalidad de evitar embotellamientos, las autoridades le dijeron a la mayor parte de los pobladores de Houston -la cuarta ciudad más grande del país- que se quedaran en ella.
Mientras, automóviles y camiones avanzaban hacia el interior del país, las olas ya empezaban a llegar a las playas en uno de los extremos de la isla de Galveston. Se espera que la tormenta golpee las costas de Texas para la noche del viernes o la madrugada del sábado.
Ike, avanza de manera casi directa hacia Galveston y más allá, a Houston, con sus brillantes rascacielos, la mayor refinería de Estados Unidos y el Centro Espacial Johnson de la NASA, todos en áreas vulnerables al viento y las inundaciones. Los meteorólogos dijeron que la tormenta podría tocar tierra como un meteoro de categoría 3, con vientos de hasta 210 kilómetros por hora (130 mph).
El huracán es tan extenso que podría causar fuertes daños incluso en zonas donde no tendrá un impacto directo. Los meteorólogos advirtieron que debido al tamaño de Ike y la baja altura de las zonas costeras del estado, podría generar un muro de agua de seis metros (20 pies) de alto, y olas de quizás 15 metros (50 pies). También podría derramar 25 centímetros (10 pulgadas) de lluvia, quizás más.
"Es una tormenta grande", dijo el gobernador de Texas, Rick Perry. "No puedo exagerar el daño que enfrentamos. Va a causar daños importantes. Va a dejarnos sin electricidad. Va a causar fuertes inundaciones".
Las alertas de huracán estaban en efecto para una franja territorial de 650 kilómetros (400 millas) de costa desde el sur de Corpus Christi hasta Morgan City, Luisiana. Las advertencias de tormenta tropical estaban vigentes hacia el sur, casi hasta la frontera con México, y al este, en la división entre Misisipí y Alabama, incluyendo Nueva Orleáns.
La mayor parte de los desalojos quedaron limitados a parte del condado de Harris, en las afueras de Houston, así como los afluentes pantanosos y la cercana Bahía de Galveston. Pero se le pidió a los dos millones de pobladores de la ciudad y al millón que viven en otras áreas del condado que permanecieran en casa.
"Todavía estamos diciendo: Por favor refúgiense dónde están, o como se dice en Texas, agáchense", dijo el juez Ed Emmett, del condado de Harris y principal autoridad administrativa del mismo.
"Para la mayor parte de la gente que vive en nuestra área, quédense dónde están. Los vientos soplarán y aullarán y tendremos mucha lluvia, pero si se quedan sin electricidad y tienen que irse, pueden hacerlo después", agregó.
Ike, ya dejó graves daños a su paso en el Caribe, como en los casos de Haití y Cuba.
Con respecto a esa última nación, una misión técnica mexicana, que incluirá expertos de la Comisión Federal de Electricidad, viajará a Cuba, para determinar junto con las autoridades isleñas cuál es la ayuda que puede dar el gobierno del presidente Felipe Calderón, dijo el embajador de Cuba en México, Manuel Aguilera.
La misión estará integrada por expertos de las comisiones Nacional de Vivienda, Federal de Electricidad y de la cancillería mexicana, dijeron por su parte las autoridades mexicanas.
Mientras tanto, en el Pacífico, la depresión tropical Lowell se dirigía hacia la península mexicana de Baja California.
A las 2100 GMT, Ike se encontraba a unos 650 kilómetros (400 millas) al este de Galveston, y avanzaba hacia el oeste a 16 kph (10 mph).
Ike podría ser el primer huracán importante en afectar una zona metropolitana estadounidense desde que Katrina devastó Nueva Orleáns hace tres años. En el caso concreto de Houston, sería el primer huracán de importancia desde Alicia, en agosto de 1983, que tocó tierra en la isla de Galveston y mató a 21 personas, además de dejar 2.000 millones de dólares en daños.
Tomado de: The Associated Press
HOUSTON. Estados Unidos.- Casi un millón de personas recibieron órdenes para evacuar la costa de Texas, luego que el huracán Ike, se encaminara hacia el corazón de la industria petrolera estadounidense y amenazara con enviar un muro de agua hacia Houston.
En un riesgo calculado, con la finalidad de evitar embotellamientos, las autoridades le dijeron a la mayor parte de los pobladores de Houston -la cuarta ciudad más grande del país- que se quedaran en ella.
Mientras, automóviles y camiones avanzaban hacia el interior del país, las olas ya empezaban a llegar a las playas en uno de los extremos de la isla de Galveston. Se espera que la tormenta golpee las costas de Texas para la noche del viernes o la madrugada del sábado.
Ike, avanza de manera casi directa hacia Galveston y más allá, a Houston, con sus brillantes rascacielos, la mayor refinería de Estados Unidos y el Centro Espacial Johnson de la NASA, todos en áreas vulnerables al viento y las inundaciones. Los meteorólogos dijeron que la tormenta podría tocar tierra como un meteoro de categoría 3, con vientos de hasta 210 kilómetros por hora (130 mph).
El huracán es tan extenso que podría causar fuertes daños incluso en zonas donde no tendrá un impacto directo. Los meteorólogos advirtieron que debido al tamaño de Ike y la baja altura de las zonas costeras del estado, podría generar un muro de agua de seis metros (20 pies) de alto, y olas de quizás 15 metros (50 pies). También podría derramar 25 centímetros (10 pulgadas) de lluvia, quizás más.
"Es una tormenta grande", dijo el gobernador de Texas, Rick Perry. "No puedo exagerar el daño que enfrentamos. Va a causar daños importantes. Va a dejarnos sin electricidad. Va a causar fuertes inundaciones".
Las alertas de huracán estaban en efecto para una franja territorial de 650 kilómetros (400 millas) de costa desde el sur de Corpus Christi hasta Morgan City, Luisiana. Las advertencias de tormenta tropical estaban vigentes hacia el sur, casi hasta la frontera con México, y al este, en la división entre Misisipí y Alabama, incluyendo Nueva Orleáns.
La mayor parte de los desalojos quedaron limitados a parte del condado de Harris, en las afueras de Houston, así como los afluentes pantanosos y la cercana Bahía de Galveston. Pero se le pidió a los dos millones de pobladores de la ciudad y al millón que viven en otras áreas del condado que permanecieran en casa.
"Todavía estamos diciendo: Por favor refúgiense dónde están, o como se dice en Texas, agáchense", dijo el juez Ed Emmett, del condado de Harris y principal autoridad administrativa del mismo.
"Para la mayor parte de la gente que vive en nuestra área, quédense dónde están. Los vientos soplarán y aullarán y tendremos mucha lluvia, pero si se quedan sin electricidad y tienen que irse, pueden hacerlo después", agregó.
Ike, ya dejó graves daños a su paso en el Caribe, como en los casos de Haití y Cuba.
Con respecto a esa última nación, una misión técnica mexicana, que incluirá expertos de la Comisión Federal de Electricidad, viajará a Cuba, para determinar junto con las autoridades isleñas cuál es la ayuda que puede dar el gobierno del presidente Felipe Calderón, dijo el embajador de Cuba en México, Manuel Aguilera.
La misión estará integrada por expertos de las comisiones Nacional de Vivienda, Federal de Electricidad y de la cancillería mexicana, dijeron por su parte las autoridades mexicanas.
Mientras tanto, en el Pacífico, la depresión tropical Lowell se dirigía hacia la península mexicana de Baja California.
A las 2100 GMT, Ike se encontraba a unos 650 kilómetros (400 millas) al este de Galveston, y avanzaba hacia el oeste a 16 kph (10 mph).
Ike podría ser el primer huracán importante en afectar una zona metropolitana estadounidense desde que Katrina devastó Nueva Orleáns hace tres años. En el caso concreto de Houston, sería el primer huracán de importancia desde Alicia, en agosto de 1983, que tocó tierra en la isla de Galveston y mató a 21 personas, además de dejar 2.000 millones de dólares en daños.
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